miércoles, 25 de agosto de 2010

jueves, 19 de agosto de 2010

martes, 17 de agosto de 2010

Libertad moral

Hay cuestiones que deben ser reguladas o incluso prohibidas. Pero hay cuestiones que sólo deberían pertenecer al ámbito personal y las leyes sólo deben asegurar la libertad de cada individuo.

Las leyes no coercitivas, aquellas que no obligan a nadie pero permiten distintas opciones, cuando son posibles, han sido todo un logro en la democracia.

Pero en España sigue habiendo miedo a la libertad individual. Se siguen intentando prohibir cuestiones que sólo deberían pertenecer al mundo individual o incluso moral de cada ciudadano. Permitimos que los políticos escojan por nosotros. Que determinados ideales o morales se impongan y nos coarten nuestra libertad.

La prohibición de los toros en Cataluña, el intento de prohibir el aborto, la oposición a las bodas gay, la imposición del catalán en los colegios públicos, la intención de obligar a estudiar religión católica en las escuelas y otros muchos casos más ejemplarizan lo que quiero decir.

Y los grupos opresores siempre encuentran una magnífica excusa para imponer su ideología en donde caben opciones que no obligan a nadie:

1. Los antitaurinos (los que abogan por la prohibición, no me refiero a los que no les gusta y prefieren que desaparezcan de manera natural) se amparan en el maltrato animal.

2. Los antiabortistas, a que se mata a un ser humano.

3. Los catalanistas a que hay que defender la Lengua.

4. Los católicos que abogan por la religión católica obligatoria, porque España es un país de tradición católica.

5. Los que se oponen a las bodas gay, porque es antinatural o porque etimológicamente matrimonio procede de mater y jurídicamente siempre ha ssido la unión de un hombre y una mujer.

Si nos fijamos en los cinco ejemplos, todos cumplen una misma premisa. Los que intentan imponer en vez de dar opciones, se escudan en principios personales y defienden a algo o a alguién que no tiene entidad para protejerse a sí mismo. Ni los toros, ni los fetos, ni la tradición ni la naturaleza ni la Lengua son personas de carne y hueso con derechos y deberes. Son entes que sólo significan algo para un grupo de personas y no para todas.

La existencia de la ley del aborto a nadie obliga a abortar, a nadie se obliga a acudir a una corrida ni a casarse con alguien del mismo sexo, a nadie se le obliga a asistir a clases de religión ni se le impide a nadie y cualquiera debería ser libre para decidir por sí mismo o por sus hijos, si es mejor para ellos estudiar en catalán o en castellano.

Estos grupos opresores pueden ser de distinto signo y ves, divertido, como el que antes gritaba en nombre de la libertad de elección, al día siguiente justifica una imposición y corta la elección a los contrarios.

martes, 3 de agosto de 2010

Robert Bateman






Aunque os parezca imposible, no son fotografías. Son óleos del que, a mi juicio, es el mejor pintor hiperrealista. Sólo pinta animales y naturaleza.

Podeis contemplar su obra pinchando aquí
Todo un lujo.