Por más que he mirado en distintos diccionarios y páginas, no he encontrado unas diferencias claras entre estos conceptos. Incluso para distintos autores significan cosas diferentes.
Sin embargo yo sí aplico diferentes matices a cada una de ellas, lo cual no significa que esté en lo cierto.
El erudito es el que profundiza en una o varias ramas del saber, pero sólo hace uso de esos saberes como un disco duro con los datos, almacenarlos, pero sin procesarlos. Sabe mucho pero le sirve de poco. Son los que aprueban las oposiciones.
El culto es el que tiene gran cantidad de conocimientos variados que le permiten disfrutar de las distintas artes y discernir las distintas calidades de los artistas. Son capaces de tener juicio crítico a través de esos conocimientos. Son los maestros del conocimiento
El intelectual, además de culto, es pensador. Procesa de tal manera la gran cantidad de información que tiene que es capaz de producir información nueva y original que puede influir en el entorno. Son los maestros del pensamiento
El sabio puede ser extremadamente culto o tener poca formación, incluso ser analfabeto, pero es capaz de aprender de todo lo que ve, oye y siente, para construir su propia filosofía de la vida. Tiene la lucidez de entender lo que le rodea sin dejarse influenciar por lo que le han enseñado. Son los maestros de la vida.
4 comentarios:
Buena entrada Juan. Yo no soy ninguna de las cuatro cosas pero me acuerdo que en El Conde de Montecristo había un pasaje en el que se discutía sobre esto mismo.
Gracias JR.
Me gusta esa clasificación. Y hasta creo que hay personas que reunen más de una de esas cualidades. Incluso es posible que unos pocos puedan reunirlas todas!
jajajaja. Es posible Lenka.
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