domingo, 21 de diciembre de 2008

Fragilidad

En el magnífico blog de Elvira, le hice unas preguntas, que amable y sabiamente, respondió. Pero, la muy puñetera, me las devolvió para que las contestara yo también. Lo iba a hacer en su blog pero, las respuestas me han salido tan largas, que he preferido publicarlas aquí. No os perdáis las respuestas que Elvira dió.

¿Qué nos hace frágiles?
Lo mismo que nos hace fuertes: el amor. Las personas que más daño nos pueden hacer, ante las que somos más vulnerables, son las que más amamos. En el concepto de amor, incluyo el amor propio.

Si no sabemos amarnos (lo que hoy en día se llama autoestima), podremos amar con locura a otros, pero tampoco los sabremos amar bien, lo que puede traer una enorme carga de sufrimiento.

¿Por qué?.

Porque este tipo de personas aman y, sobre todo, necesitan ser amadas……y hacen cualquier cosa por conseguirlo. Podéis decir que todos necesitamos ser amados, y es cierto, pero no a cualquier precio, y aquí radica la diferencia.

Consentirlo todo para que nos amen, es el primer paso para que dejen de hacerlo, porque nadie ama a quien no puede respetar. Se le puede tener cariño, compasión, pero no verdadero amor. Mendigar amor es una de las situaciones más penosas que se pueden vivir y nos convierte en seres extremadamente frágiles. En el amor también se necesitan los límites. Sin límites estamos demasiado expuestos, seremos muy frágiles. Con unas fronteras claras, que no se pueden traspasar, nos arriesgamos a la pérdida del otro, pero nunca nos destruiremos a nosotros mismos.

Incluso con los hijos, nuestra meta final no debe ser que nos amen. Si educas buscando como meta final que te amen, puedes llegar a consentir demasiado y sucedería lo mismo: pones los cimientos para que ni te respeten ni te quieran. Se educa para que se hagan independientes, personas libres con herramientas para conseguir que sean felices, pero no para que nos amen. El amor que nos profesen en el futuro, debe ser la consecuencia de la educación, nunca el motor que nos impulse en la educación. Educar con amor, pero sin buscar el amor.

El otro factor que nos hace frágiles es el miedo (no te rías Amanda). Paraliza, nos nubla la visión de conjunto. Nos impide cambiar. El miedo se autoalimenta y nos llega a obsesionar para convencernos de que cambiar es imposible. Pone límites, pero no son nuestros límites, son las barreras del propio miedo que nos engaña.

Hay varias expresiones que me encantan: “comerse el tarro, o el coco”, “reinar”, “darle vueltas a todo”. Reflexionar es bueno. El problema surge cuando rerererererereflexionamos. Cuando damos demasiadas vueltas a todo, puede suceder que nos paraliza la acción. Que nos preocupamos y nos olvidamos de ocuparnos. Buscamos, y encontramos, tantos pros y contras a cualquier posible salida, que al final tenemos muchas escobas, pero dejamos la casa sin barrer. Pero es el miedo el rufián que consigue confundirnos con tanta rererererereflexión.

Hay otros muchos factores que nos pueden hacer frágiles, pero creo que los dos citados son los más importantes y frecuentes.

La fragilidad presente no la considero positiva, pero todos tenemos nuestros puntos débiles. Reconocerlos y hacerlos desaparecer, disminuir o asumirlos, es una tarea que nos llevará por una senda más sana.

Sin embargo, la fragilidad pasada, si no nos ha hundido y hemos aprendido de ella, nos ayuda a ser más humanos, comprensivos, cariñosos y tolerantes con los demás. Si no hemos aprendido, o incluso rechazamos nuestra fragilidad, nos puede hacer arrogantes, prepotentes, soberbios y vanidosos. Despreciaremos al débil en vez de tenderles una mano.

¿Cómo nos hacemos fuertes?. (Consecuencia lógica de la primera).
El amor de nuevo. Jajajajaja. Por amor, somos capaces de hacer lo que nunca podríamos haber concebido ni en nuestros mejores sueños. No sólo Red Bull, el amor también da alas. Pero un amor con respeto por uno mismo.

El miedo, de nuevo: controlándolo. Hacer desaparecer todos los miedos es una entelequia, e incluso diría, una insensatez. Sólo es valiente el que tiene miedo, se enfrenta a él y lo controla. Pero el que ha aprendido a hacerle frente, se encuentra con una arma muy valiosa en su poder: la capacidad de decidir en libertad, la seguridad de que se va a equivocar, que se caerá, pero que se levantará habiendo aprendido una nueva lección que lo hará más fuerte.

El conocimiento aplicado a hacernos felices, sabiéndolo poner a nuestro favor, porque en nuestra contra es una arma potentísima.

¿Nacemos o nos hacen/hacemos frágiles?.
Nacemos con capacidades que desarrollaremos en mayor o menor medida. Dependiendo de la “calidad” de nuestros genes, tendremos tendencia a ser más o menos guapos, altos o sanos. Estas características sin embargo, por sí mismas, no determinan la fragilidad, como mucho la facilitan o dificultan.

Son la educación, vivencias, incluso los errores cometidos, o la comodidad los más determinantes en nuestra fragilidad o fortaleza.


¿Qué es lo más demoledor que nos puede suceder?.
La pérdida de los seres queridos, sobre todo la pareja y los hijos. Casi tan demoledor como lo anterior es vivir constantemente la posible pérdida de ellos.

El amor, sin admiración hacia el ser amado, ¿adónde nos puede conducir?.
A la falta de respeto.

Se puede amar a alguien sin que te guste ese alguien. Sucede sobre todo con los hijos, pero también con la pareja.

En toda convivencia hay que saber ceder en algunos aspectos. Se debe establecer una negociación y cambiar algún hábito para que todos estén más a gusto. Pero si no te gusta la persona amada, suele iniciarse un proceso de intentar cambiar al otro en su estructura, adecuándolo a lo que nos gusta. Esto es falta de respeto.

Es frecuente oir: “no me gustan tus amig@s”, “parece que tus padres/hermanos siempre están por delante de mí”, “no me gusta que pases tanto tiempo con Fulanito” …….y tantas otras cosas similares. Se tiene muy en cuenta lo que se hace por los demás y no se valora lo que te están dando a ti: no sabes recibir a la persona amada, porque no es como te gusta a ti. Y si no la sabes recibir, quizás la ames, pero no la respetas……y no la respetas porque, en última instancia, no sabes respetar porque no te respetas a ti mismo.

43 comentarios:

Sra de Zafón dijo...

¿Me puedo colar?

De ser así, además de pensar sobre tus preguntas intentaré contestarlas

Un abrazo

Kaken dijo...

Juan, en conjunto estoy de acuerdo con tu visión.

Pero encuentro matices, no todos te los puedo comentar para no entrar en detalles personales, demasiado personales, de los que yo huyo en la red (no en mi vida)por las distorsiones que ésta provoca (la red).

"El amor, sin admiración hacia el ser amado, ¿adónde nos puede conducir?.
A la falta de respeto."

Siento disentir, Juan, no concibo el amor de pareja si no hay admiración, otra cosa es que no sepa verla el interesado o sus expectativas esten por encima de lo deseable o realizable.O lo pactado.

"Se tiene muy en cuenta lo que se hace por los demás y no se valora lo que te están dando a ti: no sabes recibir a la persona amada, porque no es como te gusta a ti. Y si no la sabes recibir, quizás la ames, pero no la respetas……y no la respetas porque, en última instancia, no sabes respetar porque no te respetas a ti mismo."

Puede parecer muy válido en la letra, pero no es esa mi experiencia.

Respetar a tu pareja puede suponer renuncias, duras a veces, menos en otras ocasiones. Hay que equilibrar los niveles de cesión, y es cierto que necesitamos límites.
Pero no todo es de papel, hay parejas en las que se sufren desengaños de distinto tipo, se crean pactos de diferentes colores y sólo se pueden solucionar si ambas partes son capaces de ejercer un diálogo no agresivo, un interés genuino por el otro, por escucharle con apertura hacia los errores cometidos y los muchos aciertos.

En ocasiones, puede que nuestra fragilidad provenga de no empatizar con el otro, de no ver lo que estamos haciendo mal, de lo que queremos ignorar para alcanzar algo que se nos queda fuera..

El primer error en cuanto a nuestra fragilidad es sentirnos víctimas...desde esa postura no se crece porque no se escucha al otro, sólo se les gritan sus impresiones.

Bes

Juan dijo...

Por supuesto que te puedes colar Chusa. Todos son bienvenidos. Me interesan mucho tus propias contestaciones.

Kaken, no sientas disentir. Cuando hago una entrada, no pretendo sentar cátedra, sólo expresar mis ideas. Después, en los comentarios, lo deseable es que se establezca un intercambio de opiniones, que no tienen porqué ir en la línea de mi pensamiento. De hecho pienso que, en este blog, son mejores los comentarios que las entradas.

Piensas que no puede haber amor de pareja sin admiración. Sí, es lo ideal, pero he visto demasiadas parejas en que esto no se cumple. No se intenta cambiar la estructura del ser amado si se le admira. Quizás en esto casos, no se admira a la persona real que se tiene enfrente sino al propio ideal de pareja que uno tiene.

"Respetar a tu pareja puede suponer renuncias, duras a veces, menos en otras ocasiones."

No entiendo el respeto hacia los demás como una renuncia personal. ¿Renuncia a qué?. Concibo el respeto como una aceptación sin tener que renunciar a nada, excepto a nuestros propios prejuicios.

Casi todo se puede solucionar con diálogo, pero diálogo es de dos (o más). Cuando lo que se pretende es hacer ver al otro que se equivoca y que debe reconocer su error antes de seguir hablando, lo que hay en realidad es un monólogo.

"El primer error en cuanto a nuestra fragilidad es sentirnos víctimas...desde esa postura no se crece porque no se escucha al otro, sólo se les gritan sus impresiones."

Totalmente de acuerdo Kaken. La victimización supone un enroque defensivo que nos hace caer contínuamente en nuestros propios errores. Nos hace pensar que nosotros no tenemos que cambiar nada.....que es el mundo y los demás los que tienen que cambiar y, para ello, les hacemos ver lo mucho que sufrimos.....y así conseguir que se porten mejor con nosotros.....osea, la victimización es una forma de manipulación.

Un abrazo a ambas. Muchas gracias por vuestras aportaciones

Elvira Coderch dijo...

Gracias por tus respuestas, Juan, da igual en tu casa que en la mía, que también es tuya.

¿Cómo llamarías tú a la sensación que uno tiene algunas veces ante alguien que es repetidamente insensible o egoísta, y el deseo lógico de apartarse de esta persona? Yo no lo llamo sentirse víctima, sino respeto a uno mismo y sana distancia, que a veces hace falta. Me refiero a cuando ya se ha intentado varias veces la vía del diálogo sin éxito.

Un abrazo.

Sra de Zafón dijo...

Hola Juan, yo antes de contestar a tus preguntas me gustaría matizar lo que es para mí fragilidad y debilidad, ya que en tus respuestas creo, a mi entender, que están mezclados ambos conceptos.

Diferencias entre fragilidad y debilidad:
La fragilidad es incapacidad, la debilidad es no vivir con inteligencia (asumiendo, buscando soluciones y adaptándonos a nuestra fragilidad) esa incapacidad. Normalmente la debilidad va de la mano de la comodidad y del miedo, y se traduce en autoengaños y exigencia hacia los demás para resuelvan nuestros problemas.

¿Qué es fragilidad? el riesgo de quiebra, o el acto de quebrar en los aspectos más fundamentales de la persona: Independencia y libertad para pensar, tomar decisiones y actuar en consecuencia.

¿Qué nos hace frágiles?
La carencia de dependencia y libertad nos convierte en seres frágiles.
La incapacidad física y/o mental, la dependencia en todas sus manifestaciones.

¿Por qué? Porque nos resta capacidad de decisión y acción.

¿Cómo nos hacemos fuertes? Eliminando los miedos, los tópicos, y decidiendo sobre cómo queremos vivir nuestra fragilidad.

¿Nacemos o nos hacen/hacemos frágiles?. Nacemos desvalidos, crecemos a la par que nuestras fragilidades y nos hacemos débiles.

¿Qué es lo más demoledor que nos puede suceder?
No aprender a respetar. No gustarnos, y por tanto no saber amar, ya que si nosotros no sabemos hacerlo el amor que recibimos de los demás lo vivimos lleno de carencias (o lo que es lo mismo de frustración por no cubrir todas nuestras necesidades)

El amor, sin admiración hacia el ser amado, ¿a dónde nos puede conducir?.
Si es amor de pareja normalmente conduce a la frustración, ya que el amador se siente secuestrado por su propio amor y en muchas ocasiones desea, e incluso manifiesta, ganas de liberarse de ese sentimiento. “Si pudiera no te amaría” “Ojalá pudiera dejarle” (por ejemplo)
Pero no debemos confundir admirar (que tu pareja te guste mucho, te asombre, y te deje admirado, con idolatrar, adorar, etc)
Si el amor es entre hijos, amigos, la cosa no varía mucho pero …la sensación de secuestro suele ser menor.

Sobre resilencias decir que perseguir ser la mirada limpia de un niño (antes de ser maleducado y prejuiciado) y conseguirlo es de sobresaliente.

Un abrazo.

Sra de Zafón dijo...

Me queda decir que en la mirada del niño "sin contaminar" ( por suepuesto hablamos de la sociedad de bienestar) siempre hay ilusión y esperanza.

Otro abrazo.

Celadus dijo...

¿Qué nos hace frágiles?

Nuestra propia naturaleza nos hace frágiles. Y me refiero a la fragilidad física, a la enfermedad o la muerte. Somos muy poca cosa.
Respecto a la otra fragilidad, que supongo es ala que te refieres, a la psicológica o emocional, no creo en absoluto que sea el amor el causante. Creo que más bien lo que nos hace frágiles es nuestra percepción erronea de las cosas, la interpretación que le damos al mundo, las expectativas a las que nos aferramos, los apegos, en definitiva todo aquello que nos hace sufrir.
La autoestima o la falta de amor propio son uno de esos factores que nos hacen sufrir, pero solo uno de ellos.
Respecto al miedo, siempre es una consecuencia de algo y no una razón primigenia. Se tiene miedo a algo o de algo,generalmente a perder algo a alguien. Es la posibilidad de pérdida -del tipo que sea-la que nos hace sufrir, es decir, la no aceptación de que las cosas (objetos, personas, relaciones)son impermanentes y, sobre todo, la falta creencia de que podemos "tener" algo en lugar de sur "usufructuarios" temporales de todo o que creemos nuestro. Venimos desnudos al mundo y morimos igual, aunque llevemos un traje puesto. ¿Qué podemos tener, por tanto?

¿Cómo nos hacemos fuertes?. (Consecuencia lógica de la primera).

Pues eso mismo, por medio del desapego -no confundir con la indiferencia, ojo- y de la aceptación de que las cosas son como son (vuelvo a aclarar que al hablar de "cosas" me refiero también a personas y relaciones, no solo a objetos). En esta categoría entra también el respeto del que habla Juan y el no querer cambiar a los demás, de modo que no me extiendo en la siguiente cuestión.

¿Nacemos o nos hacen/hacemos frágiles?.

Ambas cosas, en referencia a los dos sentidos de fragilidad que expuse arriba.

Un abrazo.

Juan dijo...

Elvira preguntaba:

¿Cómo llamarías tú a la sensación que uno tiene algunas veces ante alguien que es repetidamente insensible o egoísta, y el deseo lógico de apartarse de esta persona?.

Tu respuesta es la misma que la mía: respeto por uno mismo. Se puede dialogar hasta el infinito, pero hay veces que te encuentras con personas que sólo saben mirarse a su ombligo. No están abiertas a recibir al otro y sólo exigen ser recibidas como ellas quieren ser recibidas.

Un abrazo Elvira. Después de leerel trocho que he puesto comprenderás porqué no me parecía lógico ponerlo en el blog.

Chusa, me ha encantado la diferenciación que haces entre debilidad y fragilidad. Me encantaría que lo extendieras más, porque conforme lo escribía, me daba la impresión en todo momento, que me faltaba algo y creo que has dado con la clave. Una entradita en tu blog sobre debilidad y fragilidad estaría fenomenal, o aquí si quieres, que es tu casa.

Cuando dices "La carencia de dependencia y libertad nos convierte en seres frágiles". Por supuesto esty de acuerdo, pero no sé si lo he entendido bien. Te refieres a la carencia de independencia y libertad, impuesta por los demás o nuestra incapacidad para ser libres en un entorno que lo permite.

Por último quiero destacar otra frase que me ha encantado: el amador se siente secuestrado por su propio amor. Yo lo he presentido muchas veces esto, pero nunca le he sabido poner las palabras. Muchas gracias por hacerlo.

"perseguir ser la mirada limpia de un niño (antes de ser maleducado y prejuiciado) y conseguirlo es de sobresaliente.". Jajajajaja, de nuevo consigues poner en bellísimas palabras otro de mis pensamientos recurrentes. Yo lo llamo desnudarse y desnudar al otro para entregarse, comprender. También lo llamo mirada limpia. Mirada limpia de un niño sin contaminar. me encanta.

Muchísimas gracias Chusa. Un abrazo.

Celadus dice: "Creo que más bien lo que nos hace frágiles es nuestra percepción erronea de las cosas, la interpretación que le damos al mundo, las expectativas a las que nos aferramos, los apegos, en definitiva todo aquello que nos hace sufrir."

Como casi siempre, estamos de acuerdo. En el post, aunque no empleo las mismas palabras, hablo del amor como causante de nuestra fragilidad...siempre y cuando tengamos una percepción errónea, o tengamos expectativas no acordes con la realidad o apegos. Porque en la circunstancia en que se dan más y con mayor intensidad todos estos factores que mencionas, es en el amor.

Pero después también digo que nuestra mayor fuerza también está en el amor, si lo sabemos vivir.

"La autoestima o la falta de amor propio son uno de esos factores que nos hacen sufrir, pero solo uno de ellos."

Cierto, pero es el que magnifica todos los demás, es el que nos hace percibir de forma distorsionada cualquier otro factor.

"Respecto al miedo, siempre es una consecuencia de algo y no una razón primigenia."

Otra vez de acuerdo, pero con matices. Es una consecuencia de algo, pero puede llegar a formar parte de la personalidad de alguien, que lo viva como algo consustancial con él, hay personas que parece que buscan el lado catastrófico a todo. Recuerdo un caso real. Mecontaba el marido de una paciente que su mujer vivía con angustia y preocupación que dos semanas después se iban a ir a Disneyland Paris, porque no sabía que se tenían que llevar para el viaje.

"falta creencia de que podemos "tener" algo en lugar de sur "usufructuarios" temporales de todo o que creemos nuestro. Venimos desnudos al mundo y morimos igual, aunque llevemos un traje puesto. ¿Qué podemos tener, por tanto?".

Un 10. Una matrícula de honor y una cabeza inclinada hasta el suelo. ¿Se puede decir tanto con tan pocas palabras?.

Vivimos de alquiler. Mi mujer la tengo alquilada, jajajajajaja, y, lo que es más, no la quiero en propiedad.

Sois increíbles. Absolutamente increíbles. Muchas gracias por iluminar este espacio. Estais consiguiendo que se convierta en un hogar.

Un abrazo.

Elvira Coderch dijo...

Me han encantado todas las aportaciones, ¡qué riqueza! Yo también te animo a ampliar esa estupenda diferenciación entre fragilidad y debilidad, Chusa. Si nos regalas una entrada, estaremos muy contentos. Besos a todos.

Lenka dijo...

Para variar, ya me habéis dado para otra entrada. No hay quien os siga!!! Está una todavía meditando la última teoría y ya habéis sacado otras tres!!!!!

;)

Celadus dijo...

Tengo que acostumbrarme a escribir más despacio o a revisar los textos antes de enviarlos. ¡Qué cantidad de errores en tan poco espacio! jajajaja. Lo que no se es como podeis entender lo que escribo. :)

Luna dijo...

Creo que ser siempre una pèrsona 10 es algo muy dificil. Tampoco creo que sea conveniente.

Lo que nos rige, no es solamente el amor; es un cúmulo de sen-ti- mien-tos y entran todos los que llamamos buenos y malos.
Puede que según vaya transcurriendo la vida, sean los asideros, los resorte interiores, los que fallen.
La famosa frase. " No nos de la Naturaleza, todo lo que el Ser humano puede aguantar" es una prueba de ello. En la forma de aguantarlo, está la diferencia.
¿Llorando por los rincones como la Zarzamora? A mi no me gusta.
¿Dando pena? posss tampoco

Cuando hay un dolor grande somos frágiles, tiernos, blanditos, sensibles y así debe ser. Lo peor de todo es dejar que arrastre y dure mucho tiempo.

Abrazos variados

Sra de Zafón dijo...

Lo haré, lo haré...pero hoy estoy preparando la cena de mi primera noche buena de este año :-) pero al anfitrión le pongo un adelanto:

"Te refieres a la carencia de independencia y libertad, impuesta por los demás o nuestra incapacidad para ser libres en un entorno que lo permite"
Juan, cuando hablo de fragilidad me refiero a la impuesta por las condiciones externas, cuando hablo de debilidad a las internas.

Elvira, a ti te cuento lo que quieras :-)

Luna, para mí ser una persona 10 no significa no ser frágil, la mayoría de las personas 10 que conozco son muy, muy frágiles. Seguiré, seguiré...


Celadus, yo te entiendo pefretamente porque uso el mimos diccionario que tú.


Besos a todos y FELIZ NAVIDAD!!! HO HO HO HO

Juan dijo...

Para otra entrada; Lenka, eso suena muy, pero que muy bien.

Un abrazo.

¿Errores Celadus?. ¡¡¡Dios mío, dame tu diccionario de errores, que me apunto a ellos, jajajajajaa. Yo no he notado errores, sino reflexiones muy profundas y consistentes.

Un abrazo, señor errado jajajajaja

Luna, ser siempre una persona 10, además de imposible, sería aburrídisimo.

Lo que nos rige, en efecto, no sólo es amor...ni siquiera otros sentimientos. Creo que nos debe regir, sobre todo la razón y el pensamiento controlando nuestras emociones, si queremos tener una vida más feliz.

Todos tenemos nuestros puntos de debilidad, y nos hace más humanos y más interesantes y, aún más: nos hace diferentes y únicos. Pero eso no es excusa para intentar mejorar.

Un abrazo Luna.

Me parece Chusa, que todos estamos esperando con ansiedad esa entrada.

Feliz nochebuena Chusera

Un abrazo a todos

Kaken dijo...

No me siento capaz de responder a las preguntas por escrito, las estoy rumiando (con permiso, Chusa)
Pero me sabía mal no haceros saber que os he leído y me habeis aportado mucho.

Eso, Celadus, que no se te entiende naíta, jejejeje ;-)

Bes a todos, sigo vuestras letras.

Luna dijo...

¿Es bueno controlar siempre? ¿No es bueno dejarse llevar?
Apegarse a las cosas no es bueno, apegarse a las personas es bueno aunque se sufra por ellos, somos emoción.
un abrazo a todos.

Amanda dijo...

No somos sólo emoción, por fortuna.
De lo contrario el dolor haría que muchas vidas se murieran antes.

Apegarse cuando dos lo desean estará bien, digo.
Pero si tan sólo uno quiere ejercer su libertad genuina, no sé qué de bueno le trae el apego al otro...

Amanda dijo...

“Todas las personas tienen un valor, y la vida respeta ese valor. Pero ese valor no se mide en dólares ni en oro; se mide en amor. Más que eso, se mide en el amor hacia uno mismo. Tu valor viene dado por la cantidad de amor que te tienes a ti mismo: y la vida respeta ese valor. Cuando te amas a ti mismo, tu valor es muy alto, lo cual significa que tu tolerancia frente a los maltratos que tú mismo te infliges es muy baja. Es muy baja porque te respetas. Te gustas tal y como eres y eso aumenta tu valor. Siempre que haya cosas de ti que no te gustan, tu valor será un poco más bajo.”

Ruiz, Miguel. La Maestría del Amor. Barcelona. Ediciones Urano, S. A. 2001. Pag. 130-131

Amata dijo...

“Según la primera definición del diccionario de la RAE, el amor es un “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.” Si el amor que con más frecuencia se considera real es aquel del que los demás nos tienen que proveer, es lógico que hasta la propia Academia avale y comparta la creencia errónea de que en sí mismo es un sentimiento que parte de una insuficiencia.”

“Los aspectos dolorosos de nuestras emociones que creemos son por “culpa” del amor, resulta que ni pertenecen al amor ni son por su culpa. Lo primero, porque lo que se suele creer amor en realidad es más la manera en que manejamos nuestra propia necesidad de él, y así el amor que es preciso recibir no es amor, sino sólo necesidad de él. Lo segundo, porque la culpa sólo genera conflictos y oscuridad, y el amor es inocencia y genera paz en plenitud.”

“Conocer el amor es descubrir otra forma de mirar nuestra vida entera. Una forma de entusiasmarse con todo y no ver sacrificio -que en realidad no puede existir si no se enfatiza- y de permitir que nuestros actos sean un impulso nacido de la intención de despertar el sentimiento amoroso dentro de nosotros para que su manifestación fluya libremente.”

“No son pocas las personas que tienen pendiente la asignatura del amor a sí mismos porque en su infancia no tuvieron modelos adecuados que imitar. Si nuestros cuidadores no fomentaron en nosotros una saludable autoestima cuando tocaba, sencillamente crecemos sin saber cómo amarnos, y desconociendo que ese hacer depende de nosotros mismos, de que nos conozcamos estimándonos como los seres únicos que somos realmente.”

“(...) el amor y la obligación son incompatibles, por cuanto uno es esencialmente libertad y la otra, por mucho que a veces nos interese ignorarlo, ausencia de ella.”

“Apliquemos la lógica: al primero que alcanza el amor que brota del interior es a uno mismo. Si no brota no fluye y, por consiguiente, no le toca. Y si a uno no le toca, a los demás menos todavía. De lo cual se deduce que no podemos dar a otros lo que no tenemos para nosotros. O dicho de otro modo, para poder ofrecer algo que es nuestro, primero hay que desarrollarlo.”

“No existe autoestima que pueda soportar incólume la culpa y el miedo constantes. Una, operando en el pasado, y el otro, proyectándose en el futuro, acaban formando un tándem que coarta el dinamismo de las ideas que favorecen nuestro crecimiento. En su especialización, el miedo y la culpa nos construyen “pantanos” para la intuición, “cárceles” para el movimiento y muros para que el amor no fluya; ni en nosotros ni hacia los otros.”

“El tema del amor se enfoca en general más en las relaciones que en uno mismo. Estamos quitando siempre importancia a ese aspecto vital y decisivo, y lo cierto es que tiene absolutamente toda la importancia del mundo. Relegamos casi siempre nuestros problemas de estima para ocasiones que nunca terminan de llegar, o bien los traemos a la relación para que el otro nos los resuelva con toda su generosidad.”

“(...) aquel que no se estima a sí mismo de una forma adecuada y saludable, es improbable que pueda amar de verdad a una pareja y tener con ella una relación plenamente satisfactoria. Y en justa proporción, eso debería hacerse extensible a todas las relaciones que establezcamos con los seres que comparten nuestro mundo.”

“Antes de conocer el amor como la esencia de la vida y del ser humano es fácil que pensemos que existen determinadas “clases de amor”. Lo que comúnmente ocurre es que tomamos un sentimiento amoroso, se lo ofrecemos a alguien en una reunión sentimental a la que asisten otras muchas emociones y la mezcla de todas ellas concreta el apellido del amor que creemos sentir. Así es como llegamos a decir que es amor de pareja, de padre, de madre, de hijo, de hermano, de amigo, de compañero... Pero esas no son realmente formas de amor, puesto que el amor es único, sino maneras de interpretar las incontables experiencias emocionales de nuestras relaciones.

Fragmentos de “Tú y los otros dioses”. José A. Fdez. Edt. Palmira.

***

Saludos adictos.

Juan dijo...

Luna, creo que es bueno controlar. La palabra "siempre" me produce vértigo, aunque la emplee. Por supuesto, alguna vez es bueno dejarse llevar, sentir al máximo sin pensar, pero son las menos.

En el amor, más que en ningún otro sentimiento, es necesario controlar, porque es el que más daño nos puede hacer. Las expresiones: "soy totalmente tuyo", "por tu amor hago lo que sea", etc, en un escenario poético, en una velada romántica, en un poema que dirijas a tu amor, está muy bien....siempre que se quede ahí. En el amor no vale todo. Hay unos límites que tienes que marcar. Los malos tratos son un ejemplo de esto que digo.

Apegarse a las personas es una forma de posesión o de dependencia que en muchos casos nos lleva al sufrimiento a nosotros y al otro. Cualquier pérdida de un ser amado es muy dura, pero si hay dependencia o posesión, no sólo es dura sino tremendamente dañina para ambos. El ex marido que mata a su ex, la ex que hace imposible a su ex con todo tipo de pretensiones y zancadillas son un ejemplo.

Prefiero el término disfrutar con y de que apegarme a. Si se vive y se siente así, se podrá sufrir, pero te podrás recuperar mucho mejor.

No somos sólo emoción Luna. La razón cuenta y mucho (o debería contar).

Un abrazo Luna. Muchas gracias por tu aportación.

Amanda. No estoy muy seguro de estar de acuerdo con estas frases.

"Cuando te amas a ti mismo, tu valor es muy alto, lo cual significa que tu tolerancia frente a los maltratos que tú mismo te infliges es muy baja. Es muy baja porque te respetas. Te gustas tal y como eres y eso aumenta tu valor. Siempre que haya cosas de ti que no te gustan, tu valor será un poco más bajo.”

El amor propio es importantísimo, en eso creo que podemos estar todos de acuerdo, pero basado en un equilibrio personal a todos los niveles, de lo contrario pueden aparecer el engreimiento y la soberbia. Siempre que hayan cosas que a mí no me gustan de mí mismo, significan qe estoy en desarrollo, en crecimiento personal. Creo que es un valor positivo más que negativo. Nos hace más humanos y nos hacen comprender mejor a los demás en sus respectivas miserias. No me gustaría que llegara el momento en que yo pudiera decir: ya me gusta todo de mí. La vida y las circunstancias son tan cambiantes,, que siempre hay margen para la mejora y nos mantiene más vivos.

Un abrazo Amanda

Amanda terminando dijo...

El amor es eso que es ilimitado. No tiene ni principio ni final. No tiene antes ni después. El amor siempre fue, siempre es y siempre será.
En cada experiencia del amor, buscarás libertad y que ésta sea ilimitada y eterna. No siempre lo conseguirás, pero eso es lo que buscarás. Buscarás esto, porque eso es lo que es el amor y en algún sitio profundo lo sabes, porque tú eres amor y a través de la expresión de amor, están buscando conocer y experimentar Quién y Qué Eres Tú.
Eres vida que expresa vida, amor que expresa amor, Dios que expresa Dios.
Por lo tanto, todas estas palabras son sinónimos. Piensa que son la misma cosa:
Dios
Vida
Amor
Ilimitado
Eterno
Libre
Cualquier cosa que no es una de estas cosas no es ninguna de esas estás cosas.
Tú eres todas esas cosas y, tarde o temprano, buscarás experimentarte como todas estas cosas.
(...) Estaba diciendo que como especie, se esforzarán por experimentar un amor ilimitado, eterno y libre. La institución del matrimonio ha sido su intento de crear eternidad. Con esto, acordaron ser compañeros durante la vida. Sin embargo, esto hizo poco para producir un amor que fuera “ilimitado” y “libre”.
(...) Mira, puede llegar el momento en que desees experimentar una especialidad de alto grado en una relación. No que una persona sea más especial para ti que otra, sino que la forma que eliges para desmostar a una persona la profundidad del amor que sientes por toda la gente y por la vida en sí, es única para sólo esa persona.
En realidad, la forma en que ahora demuestras amor a cada persona que amas es única. No demuestras tu amor exactamente de la misma manera a dos personas. Puesto que eres una criatura y un creador de originalidad, todo lo que creas es original. No es posible que ningún pensamiento, palabra o acción se duplique. No puedes duplicar, sólo puedes originar.
(...) Cada dedo de tu mano es diferente; sin embargo, todo es la misma mano. El aire en tu casa es el aire que está en todas partes; no obstante, el aire de una habitación a otra no es el mismo, sino que se siente marcadamente diferente.
Lo mismo sucede con las personas. Todas las personas son Uno; sin embargo, no hay dos personas iguales. Por lo tanto, no podrías amar a dos personas de la misma manera, aunque lo intentaras y nunca desearías hacerlo, porque el amor es una respuesta única a eso que es único."

Conversaciones con Dios. III. Neale Donald Walsch.

***

Siento la longitud, pero como se ve el amor tiene mucho detrás...

Juan dijo...

Vaya Amanda, estabamos escribiendo a la vez.

Estoy muy de acuerdo con Jose A. Fernández. Culpa y miedo....pasado y futuro. Me ha gustado.

¿Hasta cuando dejaremos de culparnos y empezaremos a responsabilizarnos?. Es cierto, y lo he intentado exponer en la entrada, que el amor nos puede hacer frágiles y a la vez fuertes....dependiendo de como sepamos vivirlo. El amor no tiene culpa de nada, somos nosotros los responsables de que el amor fluya de manera positiva, sumatoria y no restando posibilidades.

La asignatura del saberse querer, amor propio, autoestima, aceptarse o como lo queramos llamar, es relativamente fácil de aprender en la infancia, con una educación adecuada. Aprenderla siendo mayores, con una enorme cantidad de capas, miedos, culpas y dogmas que nos abrigan, es más complicado, pero nunca imposible.

Pero lo peor es la persona que tiene baja autoestima, y lo sabe, y no lucha por cambiar, porque termina manipulando a los demás mediante el victimismo. "Yo no me quiero: tú me tienes que querer por los dos".

No estoy del todo de acuerdo con la expresión " De lo cual se deduce que no podemos dar a otros lo que no tenemos para nosotros." Creo que personas que no se aman, sí tienen capacidad de amar, pero una forma de amar dañina para la pareja.

Con lo de las distintas clases de amor, creo que se puede contemplar desde ambas perpestivas. Es perfectamente válido pensar que solo hay una forma de amor, con ingredientes emocionales distintos. Pero también veo válido que se puedan clasificar de diferentes maneras.

Muchas gracias Amanda, me han encantado los trozos de sabiduría que traes contigo.

Un abrazo adicto.

Juan dijo...

Jajajaja, Amanda terminando, de nuevo estábamos escribiendo a la vez.

Aquí te dejo un post que escribí hace poco sobre el amor.

http://adictoalagente.blogspot.com/2008/11/de-amor-de-qu-otra-cosa-si-no.html

Hay bastante de lo que nos has transmitido.

Siendo nosotros, está claro que el amor que vivimos es distinto según amemos a una u otra persona porque el ingrediente fundamental en el amor radica en "saber recibir" al otro, saberlo aceptar y, en suma, saber respetarlo en su esencia. Desde ese prisma, cada amor es diferente, sin dejar de ser nosotros mismos en ningún momento.

Un abrazo Amanda, muchas gracias.

Continúa dijo...

Juan,yo sí estoy segura de estar de acuerdo contigo en tu réplica a la cita que colgué de La maestría del amor.

Decirte sólo que la soberbia y el engreimiento no son realmente amor a uno mismo -saludable al menos-, sino el resultado de la compensación de un miedo, tal vez no suficientemente conocido.

Ya te lo dije, en la esencia estamos de acuerdo, y qué es la esencia sino el amor mismo...

Amanda

Luna dijo...

Esperad un momento, por favor....
Vaís tan deprisa que no se puede pensar (risas)
Quiero decirle a Amanda que leía su blog.

Capítulo 27 dijo...

Juan, aunque creo contigo que lo que nos hace fuertes es el amor, me parece entonces que es su ausencia lo que nos vuelve frágiles. Y si no ausencia, sí al menos percepción desenfocada, desvaída, anestesiada... de la sensación amorosa y quizá hasta del propio concepto de amor.

Aunque digo contigo que somos responsables de que el amor fluya, me parece que lo de positivo es casi como repetirse. Si algo no es positivo y/o sumatorio (amor), y se convierte más bien en ‘negativo’ y ‘restatorio’, entonces ese algo se ha teñido de miedo y busca el amor fuera, en los otros, porque no acierta a palparlo dentro.

Tal vez nuestro engreído y soberbio de antes no se quiera en realidad tanto y necesite los aspavientos de su plumaje para que no se note...

Dices que las personas que no se aman, sí tienen capacidad de amar, pero de una forma dañina para la pareja.

Amemos o no, la capacidad siempre está, sólo necesita activarse y desarrollarse, que nuestra fuente fluya y se derrame. Siguiendo una imagen: si vemos la fuente seca o medio seca, no creemos en su milagro y entonces centramos la búsqueda del amor fuera porque “yo no tengo lo que me falta; nací sin ello”. Y si no nací sin ello, no siento que tenga bastante...”

En ese sentido, suelo decir que al nacer se olvidaron de quitarme el precinto, y hasta que lo supe se me hizo un poco largo. No creas, todavía me canso cuando a veces me parezco seca, pero comparando, ni parecido...

Obvio que si uno no tiene resuelto el tema de la autoestima, la pareja lo va a notar en vivo y en directo.

En este mundo plural, cada cual vea como quiera el amor y lo clasifique y acomode a su experiencia. Lo importante al final, creo, es el nivel de satisfacción que experimente cada cual en su vida entera y verdadera.

Cuando quieras que pare, por favor, ¡dímelo! :-)

***

Luna, el único ensayo de Blog que tuve y que ya no existe, estaba cerrado a los blogueros.
A lo mejor soy otra.
O tú tenías superpoderes, jeje...
De todos modos, me encantaría saber de qué hablaba yo... je...

Amanda

Silencio, se piensa dijo...

Juan, leída tu otra entrada, sobre el amor, te diré que el final es... exquisito.
Gracias por compartirlo.

Dices que "el egoísmo es una virtud con muy mala prensa, pero el egoísmo bien entendido, el que nos hace ser más nosotros mismos, con el que hacemos las cosas porque las queremos hacer de verdad y no para recibir nada a cambio, puede ser el mejor aliado para el amor.”

Pues claro. Por eso dije que quien siente que no tiene para dar lo que quiere dar no puede dar.
Puede tenerlo y no lo sabe.
Puede saberlo y no darse, convencido, bastante.
Puede hipotecarse dando a otros, esperando una contrapartida dadivosa, y cansarse.

En esta otra frase de un comentario tuyo, también dices lo que yo pienso: "(...) quien no se ama a sí mismo no puede amar a otros.” ¡Así é!

O también: "cada uno solo es capaz de amar a los demás en la medida en que se ama a si mismo" (Celadus.

O lo que dice Zafo, pero ya apuntando otro matiz: “Yo opino que no hay nadie en este mundo que no se ame en mayor o menos cantidad así mismo,” A lo que yo diría que la cuestión no es solamente cuánto más o menos se ame uno, sino también de cuánto más o menos se juzgue, pues eso es algo que esquilma lo indecible el modo de considerarse y por ende de sentir la propia vida.

Sobre lo que dicen Ina y Zafo a un comentario tuyo a tenor de la higiene mental, no entro ahora, pues daría para una entrada de blog pero que muy interesante...
;-)

***

Estoy encantada de compartir con vosotros.
Amanda.

Elvira Coderch dijo...

Sí, de aquí se pueden sacar varias entradas. Respondo a Juan: "¿Hasta cuando dejaremos de culparnos y empezaremos a responsabilizarnos?" Eso es un poco como lo de ocuparse en vez de preocuparse, ¿verdad? Es centrarnos en lo que podemos mejorar en lugar de quejarnos y quedarnos parados, hundidos en la miseria.

También de acuerdo en lo que dices de la autoestima, más difícil de mayor, pero hay que intentarlo.

Y también dices: "Creo que personas que no se aman, sí tienen capacidad de amar, pero una forma de amar dañina para la pareja." En el caso de una madre o un padre, pueden amar bien a un hijo si no se aman a sí mismos bien del todo, pero si no se aman nada, o muy mal, acaban malcriando al hijo, creo yo.

No es por hacer un feo a los demás, pero hay tanto que se puede debatir y comentar que me he limitado a responder al anfitrión. ¡No llego a todo! Un abrazo.

Luna dijo...

Amanda, iba a decir que tengo super poderes, pero sería prepotente, estoy siemrep en la luna.

Veo la búsqueda de la perfección y eso no es posible desde mi óptica.
No me limitaba a a hablar de la pareja solamente. Soy me emoción, somos emoción.
Si vivo desde hace cientos de años con la misma persona,es por que nos procuramos todo eso y más.
Unas veces me gusta todo de él y otras veces no. A la inversa, ni pregunto, sé con seguridad que un día me divorcia y lo tengo merecido (risas)

Io dijo...

Hola Juan:

Lamento haber esta liada con compras y trabajo y no haber podido participar en tan concurrida tertulia.

Tu texto es magnífico, como siempre, y como siempre da pie a debates apasionantes. El próximo no me lo pierdo!

Te deseo que pases una Nochebuena inolvidable, colmada del cariño de los tuyos.

Un abrazo muy fuerte para tí y para todos los contertulios.

Felices Fiestas a todos!

Sra de Zafón dijo...

Me vais a odiar...hice una entrada sobre la fragilidad con forma de cuento largo, largo...
la historia, como siempre, es de verdad.

Amenazo con hablar mucho todavía sobre debilidad y fragilidad, amor...

Un abrazo haciendo maletas y de nuevo
Feliz Navidad!!!

Juan dijo...

Han sido dos días de compras múltiples, detalles de último momento y no os he podido contestar como me gustaría.

Pero básicamente, con Amanda, estamos muy de acuerdo.

Jajajaj Luna, ¿te divorciará?. Yo creo que no, con emoción o con razón, seguro que tu costillo tiene buenas razones para no divorciarte.

Vaya Io, ahora si que has escapado viva, jajajajaja. Perp te ha pasado como a mí: muchos preparativos.

jejeje, Chusa, no me lo pierdo por nada del mundo. Hay muuucho de lo que hablar.

Os deseo a todos muy felices fiestas. Yo por mi parte, mañana por la mañana, me voy a Córdoba a ver a mis hermanas, tíos, suegros, etc.

Ya sabeis, en la cena de mañana, con un poquito de lechuga y alpiste, vamos todos "habiaos"

Un abrazo

Que disfruteissssss.

Kaken dijo...

Pues muy felices Fiestas a todos los que habitais este rincón al que me siento especialmente ligada y admirada por todo lo bueno de calidad personal que logra imantar.

Juan, Celadus, Porto, Chusa, Io, Lenka, Rogorn, Juanra, Cris, Luna, Jose, Lal, Albe, Rose, Amanda, CuanMerce, Elvira, Eli, Guaja...gracias y desearos que se cumplan vuestras ilusiones.

Y que sigamos intercambiando trocitos de vida

Bes a todos, feliz turrón¡¡

CuanMarce dijo...

Tengo unas ganas enormes de contestar está entrada con detalle pero me esperanb amigos y no tengo mucho tiempo. Sin emabrgo quiero decir que nos hace debiles no tanto el amor sino nuestra necesidad de recibirlo y el miedo a que nos falta. Y nos fuertes el saber que dando amor incondicional nuestro bienestar está asegurado.

Pero más que contestar estas preguntas quiero desearte unas navidades llenas de felicidad y un 2009 lleno de todas las cosas que desees.

Un abrazo

Cris dijo...

Felices Fiestas Juan!!! Feliz Navidad!!! Muchos besos.

Elvira dijo...

Juan: ¿te han sentado mal los turrones? Es que estás muy calladito... Un abrazo.

Sra de Zafón dijo...

Juannnnnnnnnnnnnnnnn ¿dónde estás?

¿Te tienen secuestrado? No estarás malito, nos lo hubiera contado Kaken ¿No?

De cualquier modo un abrazo tan grande como tú

Io dijo...

Juan, que tengáis una magnífica entrada y salida de año, y que el 2009 venga cargado de tertulias, debates y amistades tan buenas como las que he encontrado yo este año.

Un abrazo enorme!!!

Sra de Zafón dijo...

Querido Juan, respetando tu silencio se me ocurren muchas cosas que decirte, pero una por encima de todas:

Si puedes... ¡vuelve! :-)
Has abierto una puerta donde al traspasarla nos sentimos acogidos, valorados y respetados como en pocos lugares, y nos has hecho el gran regalo de mostrarnos tus pensamientos y sentimientos, que son de lo más limpios y hermosos, ofrecidos de un modo cuidadoso, y divertido. Me siento en tu blog como en la casa de cualquiera de mis amigos: tomando el café o el jamón que tienes cerca de tu nevera :-) mientras charlamos de lo humano y lo divino :-) cuando me apetece, y sabiendo que el disfrute es mutuo.
Así que te escribo para darte las gracias y para que sepas que te echo de menos.
No me gusta nada ser insistente pero no me quedaba contenta sin felicitarte tal y como siento.

¡¡¡¡Feliz año, Juan!!!!

Juan dijo...

Muchas gracias a todos. Ya estoy de vuelta. A veces hay que tomar distancia para valorar todas las cosas desde perspectivas diferentes.

Os he echado a todos mucho de menos, pero no hay mal que por bien no venga, o al menos eso dicen.

Felicidades a todos.

Un abrazo

Elvira dijo...

Respeto la distancia que has necesitado y me alegro de tu vuelta, Juan.

¡Muy feliz año 2009!

Yo acabo este año más contenta que el pasado por los nuevos amigos blogueros, que me habéis dado mucho. Muchas gracias por tratarnos tan bien y un abrazo muy fuerte.

Juan dijo...

Otro para tí Elvira. Eres un encanto de persona.

felicidades

alallunaroja dijo...

toc-toc, se puede? Soy una analfabeta en esto de "los blogs", analfabeta en comparación a tus conocimientos y analfabeta en amor. Quizás por esto último me ha gustado tanto, e incluso motivado, el texto que escribes sobre la fragilidad. Y no pensaba que fuera tan imporante amar, y en cambio ahora es el único propósito que me planteo para este año nuevo. Simplemente, gracias. Porque ayuda leer algo que de repente te haga cuestionar o "comerte el tarro" por algo que no has llegado a hacer y que no es la portada del telediario o la arxiconocida crisis jeje... Pues eso, que gracias de nuevo, y feliz año nuevo!